Pisa
El 7 de enero de 1990 se cerró al público la Torre inclinada de Pisa. La ciudad estaba de luto, pues su símbolo, que además es la octava maravilla del mundo, corría un grave peligro. La Torre se cerró a los visitantes. Su inclinación aumentaba cada año un 6% y existía el riesgo real de que se derrumbase. Había que intervenir. Así empezaron once años de trabajos de consolidación del terreno sobre el que se apoyan sus cimientos desde hace más de nueve siglos.
Galileo Galilei subía a su último piso para lanzar objetos al vacío para sus experimentos sobre la gravedad.

Galileo Galilei subía a su último piso para lanzar objetos al vacío para sus experimentos sobre la gravedad.
Allá por el siglo XVI, la Torre inclinada ya era motivo de orgullo y preocupación para la ciudad y atraía a curiosos de toda Europa. Ahora, en el siglo XXI las cosas siguen igual. Todo aquel que visita Italia desea ir a Pisa para ver el increíble monumento.
Fue el cierre más largo de un monumento arquitectónico en la historia italiana. Durante esos once años se ha trabajó exhaustivamente para reducir los 387 mm de inclinación.
La Luminaria de San Ranieri, que se celebra el 16 de junio por la noche, transforma las orillas del Arno en una visión fantasmagórica. Todos los balcones de palacios y edificios que se asoman al río se decoran con más de 70.000 lumini (lámparas de aceite), mientras miles de velas flotan en el Arno y en el cielo resplandecen fuegos artificiales.
En el Campo de los Milagros, también llamada piazza del Duomo, se encuentran algunas de las joyas góticas más valiosas de la humanidad. Esta zona, al oeste de la ciudad, alberga la Catedral, el Baptisterio, la Torre y el Camposanto (el antiguo cementerio). Las maravillas del Campo de los Milagros no deben, sin embargo, acaparar toda tu atención. Bien merece una visita el Museo de la Obra del Duomo, para admirar los originales de las joyas vistas; además de un paseo por el centro de la ciudad. La Plaza de los Caballeros, en el corazón del barrio estudiantil pisano, es una de las más importantes del país. Recorre la animadídima Plaza Garibaldi, el Ponte di Mezzo, el antiguo burgo medieval y las murallas. Si eres un romántico, date un paseo al atardecer por las orillas del Arno; descubrirás rincones llenos de encanto y minúsculas iglesias góticas como la de Santa María de la Espina.
El 27 de junio es el día del Juego del Puente. El juego deriva de una tradición medieval llamada Mazzascudo que consistía en un peligroso combate cuerpo a cuerpo entre los equipos de los barrios situados en la tramontana, es decir a la derecha del Arno, y los situados en el mezzogiorno, a la izquierda del río, para conquistar el Ponte di Mezzo de la ciudad. Actualmente, el juego consiste en empujar un carro en sentido contrario e intentar llevarlo al otro lado del puente.
El 17 de junio, día del Patrón, se celebra la Regata Histórica de San Ranieri. En ella participan las tripulaciones de los cuatro barrios históricos de la ciudad: Santa María, San Francesco, San , Antonio y San Martirio. La abstemio, puedes optar por el queso pecorino o el ricotta. Si te van más los sabores dulces puedes adquirir competición se lleva a cabo contracorriente, en un trayecto de 1.500 m. Recientemente se ha instaurado la Regata de las Repúblicas Marineras, que se desarrolla cada año en una de las cuatro antiguas Repúblicas Marineras italianas: Amalfi, Genova, Venecia y Pisa.
(información obtenida en la publicación DeViajes )
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