Belfast
Tras veinte años sin apenas recibir turistas, Belfast abre sus puertas de par en par. La capital de Irlanda del Norte vive momentos de paz y prosperidad. Es moderna y dinámica, cultural y simpática. Un lugar donde el comer y el beber son un arte. Belfast es una mezcla de arquitectura vanguardista y estilo Victoriano. Aquí puedes recorrer una milla dorada de buena cerveza, caminar por calzadas volcánicas, bucear entre los restos del Titanic o seguir una clase de historia muy particular. Antes de lanzarte a la calle, ensaya una sonrisa; te corresponderán.
El principal atractivo de Belfast es su gente. Su simpatía y amabilidad, sus ganas de vivir y su gusto casi genético por la cerveza y la juerga hacen de esta ciudad un lugar en el que resulla imposible sentirse extranjero. La urbe ha comenzado el nuevo milenio volviendo su mirada al mar que tanta prosperidad le dio a principios de siglo. Aquí, un nuevo proyecto arquitectónico ha empezado a recuperar las márgenes del río Lagan. Las primeras muestras de esta renovación son ya visibles en el Waterfront Hall, un edificio acrístalado de forma circular donde tienen lugar actuaciones y eventos culturales, o en el Odyssey Arena, sede del equipo local de hockey, o el Lagan Weir.
Además, las decenas de edificios centenarios que ocupan sus calles también se han limpiado y restaurado, y sus interiores habilitados como oficinas, hoteles o restaurantes. Si quieres ser testigo de esta renovación ve al Ayuntamiento (Donegall Square), de donde salen las principales líneas de autobuses. El edificio reúne toda la historia de Belfast. El interior puede visitarse con un guía (de lunes a viernes a las 10.30 h;l 1.30 y 14.30h). A pocos metros está el casco antiguo y una serie de pequeños callejones de aire portuario, situados entre Ann Street y High Street, donde se esconden los pubs más antiguos y populares.
La nueva etapa dorada que empieza a vivir Belfast es claramente visible en una calle, University Road. Decenas de restaurantes, hoteles y salas de fiestas han comenzado a ocupar esta calle y sus alrededores convirtiendo la zona, conocida como la Golden Mtle (comprende Slmítesbury Sq, University Rd. y Botanic Av.), en el nuevo Eldorado de la capital. Si buscas marcha, déjate caer por aquí. Entre los locales más de moda está The Empire (40-42 Botanic Av.), que tiene música en vivo de jueves a domingo, y el Madison's (59-63 Botanic Av.), decorado en estilo art decó y con una amplia carta de cócteles.
Si quieres algo más relajado, la mejor opción son los pubs. Empieza con el Crown Liquor Saloon (Victoria Street), cuyo interior aún conserva todo el encanto del siglo XIX. Eso sí, el boom de Internet también le ha llegado y en su interior está instalada una webcam (www.belfasttektiraph.co.uk/crowti) que te permitirá echar un ojo en cualquier momento y ver lo que se cuece. Desde aquí, puedes dirigir tus pasos a Victoria Square, donde se encuentra The Kitchen Bar, abierto en 1859 y todo un especialista en música tradicional (los viernes) y en pizza.
Junto al Kitchen se encuentra otro de losclásicos, The Morning Star (Pottingers Entry), que sirve filetes de cocodrilo y canguro. El menú es barato. Para terminar el recorrido, la White's Tavern (Winecellar Entry), fundado en 1630 como tienda de vinos, tiene chimenea y atmósfera de cuento infantil.
La convulsionada historia reciente de Irlanda del Norte ha quedado grabada en los más de 400 murales políticos que adornan las fachadas de numerosas viviendas de West Belfast. Entrar en esta zona, la más castigada por los enfren tamientos entre unionistas y nacionalistas, todavía hoy constituye una experiencia.
Los murales protestantes más significativos los encontrarás en Shankill Road mientras que los católicos tienen su propio museo al aire libre en Falls Road. Estos murales son algo más que pintadas callejeras y expresan el sentir político y las afinidades paramilitares del barrio o la calle en la que se encuentran.
La Calzada del Gigante es uno de los espectáculos naturales más conocidos de la costa norte de Irlanda. Está situada a 73 km de distancia de Belfast. Esta atracción, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, la Calzada Gigante está compuesta por más de 37.000 columnas de basalto.

la Calzada Gigante está compuesta por más de 37.000 columnas de basalto.
El mejor momento para disfrutar de la vista es al amanecer o bien a la caída de la tarde. La Calzada del Gigante permanece abierta al público todo el año (de 10:00 a 17:00 h) Dispone de un centro de visitantes, una tienda de recuerdos, bar, parking y una sala donde se proyecta un vídeo de 12 minutos que explica los orígenes volcánicos de la Calzada.
En Belfast tendrás la oportunidad de contemplar uno de los pocos museos que conservan restos del Titanic, construido en los astilleros de esta ciudad entre 1909 y 1912. La exposición del Titanic se encuentra en el Ulster Folk and Transport Museum, a las afueras, para llegar hasta aquí deberás tomar la carretera A-2, en dirección a Bangor y pasar la localidad de Holywood (con una sola l). El museo permanece abierto durante los meses de abril, mayo y septiembre, de lunes a viernes, desde las 9:30 a las 17:00 h. y los sábados de 10:30 a 18:00 h. Si viajas durante los meses de julio y agosto, el centro abre de lunes a sábado, de 10:30 a 15:00 h.
(Información obtenida en la publicación DeViajes)
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